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La génesis de WONK: de resolver el problema a mano a construir la herramienta

Por el equipo de Wonk ·

Conoce la historia detrás de WONK: cómo pasamos de limpiar y cruzar datos a mano en consultoría a crear una infraestructura de inteligencia territorial.

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La génesis de WONK: de resolver el problema a mano a construir la herramienta


Por Carlos Mesa · Fundador y CEO de WONK

Durante años, mi trabajo consistió en responder una pregunta que suena simple pero rara vez lo es: ¿qué está pasando exactamente en este territorio?

Vengo de la consultoría económica. Con mis equipos ayudábamos a empresas, gremios y entidades públicas a entender su entorno: dónde estaba la demanda, cómo se comportaba una región o qué decían los datos antes de tomar una decisión de inversión. Es un trabajo que me apasiona y que hago desde una convicción profunda, la misma que me llevó a hacer un doctorado en economía urbana y regional.

La falta de datos, por supuesto, siempre ha sido un obstáculo, pero el verdadero desafío empezaba después. El problema era todo lo demás.

El trabajo invisible

Cada proyecto empezaba igual. Antes de poder analizar cualquier cosa, había que construir la base sobre la cual trabajar. Y esa construcción era, por mucho, la parte más larga, tediosa y menos visible de todo el proceso.

Los datos de población estaban en un lado, los económicos en otro. Los números de un ministerio no conversaban con los de otra entidad y un mismo indicador aparecía nombrado de tres formas distintas según el año. Para rematar, las capas geográficas esenciales para un análisis territorial serio vivían en formatos que exigían software especializado y un conocimiento técnico que la mayoría de las organizaciones simplemente no tiene.

Así que pasábamos días, a veces semanas, descargando, limpiando, armonizando y cruzando información. Construíamos a mano, una y otra vez, la misma estructura para clientes distintos. Solo después de todo ese desgaste, cuando el rompecabezas por fin encajaba, podíamos hacer lo que de verdad aportaba valor: pensar, interpretar y recomendar.

Un día me senté a calcular cuánto tiempo se nos iba en armar el rompecabezas versus el tiempo que dedicábamos a analizarlo. La proporción era incómoda. Estábamos gastando la mayor parte de nuestra energía experta en una tarea que, en el fondo, era puramente mecánica.

La pregunta que lo cambió todo

Llegó un punto en que la pregunta dejó de ser "¿cómo resolvemos esto para este cliente?" y se convirtió en otra más de fondo: "¿por qué seguimos haciendo esto a mano?".

Si el trabajo de integrar datos dispersos, cruzarlos con contexto territorial y dejarlos listos para análisis era una constante en cada proyecto, entonces no era el problema de un cliente en particular. Era un problema de infraestructura. Y los problemas de infraestructura no se solucionan repitiendo el mismo esfuerzo una y otra vez; se solucionan construyendo la herramienta que haga que ese esfuerzo deje de ser necesario.

Ahí nació WONK.

De consultores a constructores

La palabra wonk, en inglés, se usa para describir a alguien que se obsesiona con entender en detalle un tema o un lugar. Nos gustó porque capturaba exactamente lo que queríamos que hiciera la plataforma: conocer el territorio a fondo, al detalle, y poner ese conocimiento al alcance de cualquiera.

Pero pasar de la consultoría a la creación de un producto tecnológico no fue un camino recto. Sabíamos del problema más que nadie porque lo habíamos sufrido en carne propia proyecto tras proyecto, pero tuvimos que aprender a traducir ese conocimiento en una herramienta que no dependiera de nosotros para funcionar.

Eso nos obligó a tomar decisiones que como consultores nunca nos habíamos planteado. ¿Cómo se diseña una interfaz para que alguien que no es analista pueda hacer un cruce que antes requería a un experto? ¿Cómo integramos fuentes que se actualizan a ritmos distintos sin mentirle al usuario sobre la frescura del dato? ¿Cómo traducimos una pregunta cotidiana en español a una consulta que el sistema entienda para que devuelva un mapa claro en lugar de una tabla intimidante?

Ninguna de estas preguntas se responde con buena voluntad. Se resuelven con un equipo que combine datos, economía, diseño e ingeniería apuntando hacia el mismo lado. Ese equipo es hoy el corazón de WONK.

Lo que aprendimos vale más que lo que construimos

Si tuvimos una ventaja al empezar, no fue la tecnología eso se aprende. Fue haber sido las víctimas de ese problema antes de intentar resolverlo.

Sabíamos que en muchos de los casos el cuello de botella real no es la ausencia de datos, sino su dispersión. Sabíamos que un promedio nacional esconde más de lo que muestra en un país tan diverso como Colombia. Teníamos claro que la mayoría de las organizaciones no necesita más volumen de información, sino menos fricción para llegar a la que importa.

Un factor clave detrás de esto es la capacidad de georreferenciar la población o los usuarios de un cliente. Nos dimos cuenta de que la mayoría de las empresas y entidades no entiende cabalmente dónde están sus usuarios ni cómo consumen o acceden a sus servicios en el espacio real. El análisis territorial, mientras siga siendo costoso y excesivamente técnico, seguirá reservado para quienes pueden pagar una consultoría, cuando debería ser un insumo accesible para tomar mejores decisiones.

WONK es nuestro intento de poner al alcance de todos algo que durante años ofrecimos como un servicio exclusivo. No porque el servicio experto deje de ser necesario —siempre existirán preguntas complejas que requieran una mente humana detrás—, sino porque el trabajo mecánico de limpiar y cruzar información no debería consumir días de trabajo.

El reto de la salud: Volumen y frecuencia

Hoy WONK está en su versión beta. Empezamos, como era natural, por Colombia: el mercado que mejor conocemos, con todas sus particularidades de datos y capas geográficas. Ya estamos trabajando con organizaciones que enfrentan las mismas preguntas que antes respondíamos a mano (dónde expandirse, cómo priorizar proyectos, qué dice el entorno antes de decidir) y que ahora encuentran respuestas en cuestión de minutos.

A medida que avanzamos, hemos detectado que estos problemas se repiten de manera consistente y crítica en el sector salud. Es un sector que por naturaleza funciona como una red y opera directamente sobre el territorio, pero que además tiene dos variables fundamentales: volumen y frecuencia. Aquí manejamos datos masivos que se actualizan constantemente. Son problemas que impactan a poblaciones muy grandes y que, por su naturaleza, no dan espera.

La plataforma va a seguir creciendo, pero la convicción detrás de ella se mantiene intacta: que los datos de este país puedan convivir, cruzarse y contarse de forma que cualquiera los pueda entender.

Empezamos resolviendo el problema a mano. Terminamos construyendo la herramienta para que nadie más tenga que pasar por lo mismo.

Temas: Inteligencia de datos, Georreferenciación, Analítica de datos, Infraestructura de datos, wonk, Historia de Startup